El ordenador de sobremesa ha quedado relegado al banquillo esta última década. La mayoría de los usuarios no los necesitan, puesto que sus necesidades quedan más que cubiertas con un portátil. A día de hoy asociamos ordenador de sobremesa a perfiles gamer, edición de vídeo y entornos profesionales.

A pesar del auge de los portátiles, creo firmemente que si tienes un sitio fijo en casa, no merece la pena comprar un laptop si no lo vas a mover. El ordenador de sobremesa tiene muchas ventajas sobre el portátil, tales como durabilidad, precio y reparabilidad. A pesar de ello, son más complicados de comprar que los portátiles, y por ello, estas líneas tratarán de aclararte un poco por dónde empezar.

1.- No lo compres preensamblado

Necesito un ordenador. Me voy a El Corte Inglés, Mediamarkt o similar y pillo lo primero que haya. Es un error bastante común. Los ordenadores preensamblados suelen tener precios mucho más elevados que la suma de sus piezas. En ellos podemos encontrar hardware de dudosa calidad, e incluso podemos encontrarnos a la larga con una barrera a la hora de ampliar el equipo, debido al uso de componentes OEM.

Lo ideal en estos casos es comprar un ordenador por piezas. Nos saldrá más barato y podremos ajustar el presupuesto componente a componente. ¿Para qué quiero una tarjeta Wi-Fi si voy a usar el ordenador por cable? ¿Por qué pagar un extra para subir de una tarjeta gráfica a un modelo superior cuando podría comprar directamente la tarjeta que necesito?

2.- Pregunta en foros si no sabes exactamente qué necesitas

La gente normal a la hora de comprar un ordenador, ya sea portátil o sobremesa, no tiene ni idea de qué necesita y qué debe comprar. No te asustes, es algo totalmente normal. Mi recomendación es que, a menos que tengas un amigo muy experto en esta materia (no te fíes de tu amigo el hinjeniero), preguntes en un foro especializado. Comenta qué uso vas a dar, las aplicaciones que utilizas y el presupuesto que tienes. En los foros de EOL, por ejemplo, te van a ayudar encantados.

3.- Cuidado con las listas de presupuesto

Es muy típico encontrar webs con precios y lo que debes comprar. La reina de todo el cotarro es Logical Increments. No te recomiendo en absoluto utilizar este tipo de webs, ya que violan varias de estas diez máximas que te estoy explicando. Para Logical Increments, la única variable posible es el presupuesto. No sabe quién eres ni lo que necesitas. Si tienes 1.000 dólares, compra esto. Si tienes 1.200, compra esto otro. Eso hace que compres un PC tan a ciegas como lo que dije en el primer punto.

Al basar la configuración 100% en el precio, encontramos en estas webs muchísimos errores. Desde presupuestos con cuello de botella hasta mezcla de componentes premium con morralla pasando por marcas de disipadores que no conocen ni en su casa a la hora de comer.Te harás un favor huyendo de esos presupuestos.

4.- Primero la placa. Luego todo lo demás

Una de las creencias populares más extendidas en el mundo del PC es que la placa base es un plasticote con ranuras para meter procesadores y tarjetas. Algo así como un perchero electrónico. Y no, no es para nada así. La placa base o placa madre son los cimientos de nuestro equipo. Si elegimos algo cutre, el conjunto se verá afectado.

Con esto no te estoy diciendo que compres una placa de 500€, pero sí que compares y mires a largo plazo. Una placa base con un chipset básico va a imposibilitar que puedas estirar el ordenador en el futuro haciendo overclocking, por ejemplo. Sé que parece básico, pero os sorprendería la de gente que me comenta que quiere overclockear su procesador, pero su placa no es compatible. A la hora de comprar el ordenador, si no queremos cometer errores, tenemos que pensar que la placa base va a ser el único componente que debería estar desde el primer día, hasta el final de la vida útil del equipo. Si pensamos en montar un procesador más potente dentro de 4 años, usar una GPU más potente o combinar varias GPU mediante SLI o Crossfire, la placa debe ser compatible con ello desde el primer día. Esto lo comento porque dentro de cuatro años, no va a haber tienda donde vendan las placas con el chipset y socket del 2017. Tendrás que tirar de segunda mano, y eso no es del agrado de todo el mundo.

5.- La fuente rompe el saco

Con la fuente ocurre algo similar a lo que sucede con la placa base. Hay fuentes de 5€. ¿Por qué no pillarla? La fuente es el único componente que nos puede arruinar el conjunto. Un voltaje errático, una sobrecarga o que no sea capaz de frenar una subida procedente de nuestra instalación eléctrica y tendrás una buena colección de chatarra. Huye de Tacens, NOX y demás marcas que son muy baratas, aunque veas en la web muchos puntos positivos. No merecen la pena.

Para cualquier presupuesto, nos conviene una fuente que sea estable, que tenga buenas críticas y que la marca que la ensambla tenga buena reputación. Por lo general, compra una fuente que tenga un certificado 80 Plus o superior. También te recomendaría que no adquirieras nada que cueste menos de 50€. Lo barato sale caro. Tampoco compres una fuente de segunda mano a menos que sepas que ha tenido dos usos.

Por otro lado, compra la fuente que necesites. Si compras un i5 y una 1050Ti, no necesitas una fuente de 1000W. Calcular el gasto energético total del equipo es sencillo, ya que los fabricantes publican en sus webs estos datos. A la hora de comprar una fuente, lo imprescindible es mirar qué vatiaje es capaz de proporcionar por la línea de 12V (que es la que usan tanto la CPU como la GPU). Si nuestra CPU y nuestra GPU a plena carga consumen 350W y la línea de 12V de la fuente solo puede entregar 300W, el ordenador se va a apagar. Otra cosa que recomiendo es que compres una fuente que produzca aproximadamente un 20% más de la energía que necesitas. De este modo, si la fuente pierde potencia, no se te apagará el ordenador. Si piensas ampliar el equipo con hardware más gastón, estira más el presupuesto aquí para no tener que cambiar la fuente en el futuro.

6.- Busca el equilibrio

Si vas a montar un ordenador de gama media, no incluyas componentes de gama baja. Con esto me refiero a no racanear en componentes para poder gastar más en otros. Un i9 y un disipador de 25€ no son una muy buena combinación, pero sigo viendo cada día gente que los combina.

Los desequilibrios en informática no son nada agradables. Por poner un ejemplo gráfico: Un equipo con Messi, Cristiano y Neymar en la delantera no ganaría ni un solo título si el resto del equipo lo conforman jugadores de 3ª división regional. Tampoco el Paris Saint Germain podría ganar un solo partido si yo fuera el entrenador. Del mismo modo, un Intel i3 no puede manejar una GPU como la GTX 1080Ti, ya que produce ese fenómeno tan odioso llamado “cuello de botella”.

7.- Deja para el futuro lo que no te puedas permitir hoy

Hay una serie de componentes que podemos dejar para más tarde si no queremos gastarnos una burrada el primer día. Si no tenemos dinero para comprar un buen SSD, podemos obviarlo hasta más tarde y comprarlo cuando la economía esté en mejores condiciones o cuando encontremos un chollo momentáneo en Amazon y webs por el estilo.

Esto se puede aplicar al disipador también. Podemos usar el de serie (en caso de que el procesador venga con disipador) y más adelante comprar uno más potente o una refrigeración líquida.

8.- Asegúrate de que todo sea compatible

Todos los componentes tienen que ser compatibles entre ellos para que el equipo pueda funcionar. En las especificaciones de la placa base vas a encontrar el listado del hardware que soporta. Es por ello que te recomiendo que busques primero una buena placa para asentar luego el resto del equipo.

9.- Evita gastar dinero en recursos que no vas a utilizar

Un error muy típico es comprar algunos componentes que no se van a aprovechar al 100%. Por ejemplo, supongamos que vamos a comprar una placa que soporta memorias hasta una frecuencia de 4000MHz. Si ahora elegimos como CPU el Pentium G4560, no tiene sentido gastar dinero en unas memorias RAM que funcionen a 4000MHz, ya que el procesador no soporta memorias de más de 2400MHz. Esto podemos verlo en la página web del producto, e incluso en las especificaciones en la caja del procesador.

Del mismo modo, no hay que dejarse cegar por las especificaciones. Si vamos a comprar una placa básica, no debemos cometer el error de comprar un procesador desbloqueado (serie K de Intel), ya que el chipset de la placa no soportará el overclock, por lo que nuestro procesador desbloqueado rendirá exactamente igual que el bloqueado, solo que habiendo pagado más por él. Es un error muy común que no debemos cometer.

10.- No hace falta que lo montes tú mismo

Montar un ordenador es sencillo, pero no todo el mundo sabe y no todo el mundo conoce a un amigo que sepa hacerlo. No obstante, hay solución. Si compras en páginas webs como Pccomponentes, puedes pagar un pequeño extra para que ellos te monten el equipo.

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