Hace unos meses, Xiaomi, en su carrera por llenar su propia cartera de marca, lanzó al mercado su nuevo Redmi 3S. Un móvil de gama media, a un precio bastante asequible y con un acabado muy atractivo. Lo he estado probando durante unos días y os cuento mis impresiones de este dispositivo que tiene todos los ingredientes para ser todo un éxito estas navidades.

El Redmi 3S es la evolución del Redmi 3, aunque sobre el papel, mucha gente podría no decir lo mismo. Este modelo tiene prácticamente todas las características de su predecesor, a diferencia del procesador, que se ha optado por uno de una gama más baja. Sin embargo, y pese a que muchos crean que se trata de una versión recortada del anterior, el Snapdragon 430 rinde de una forma prácticamente idéntica al 616 que montaba el modelo previo. Además de esto, el Redmi 3S cuenta con unas pocas novedades que son muy interesantes.

Procesador, Memoria y Almacenamiento.

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En el interior de Redmi 3S late un Qualcomm Snapdragon 430 de 8 núcleos, lo que se conoce como un Dual Quad Core aprovechando la tecnología big.LITTLE (4x 1.6GHz + 4x 1.1GHz). Para gráficos, disponemos de un chip Adreno 505. Se trata de un procesador muy eficiente de una gama muy utilizada en móviles de gama media hasta la fecha. Por lo general rinde bastante bien si nos ceñimos a la potencia que debe tener un dispositivo de gama media. El rendimiento de este procesador es muy similar al Snapdragon 616, como podréis ver en este vídeo.

Respecto a la memoria RAM, existen dos versiones ligadas al almacenamiento. Existe un modelo de 16GB de almacenamiento y 2GB de RAM y otra versión de 32GB de almacenamiento y 3GB de RAM. En mi caso, he probado este último.

Pantalla

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El dispositivo cuenta con una pantalla de 5 pulgadas con tecnología IPS y una resolución 1280×720 píxeles. La resolución está estudiada al milímetro. Muchos fabricantes montan paneles excesivamente densos que gastan muchísima energía y ofrecen una calidad que el ojo humano no puede apreciar. Xiaomi se muestra mucho más pragmática y nos coloca un panel que cumple con lo que debe tener un dispositivo de 5 pulgadas. La densidad del panel es de 294 píxeles por pulgada, un poquito menos que la del iPhone 7, por hacer una comparación. Los colores se ven correctamente y el brillo es bastante adecuado.

Diseño

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El Xiaomi Redmi 3S se establece como un smartphone de precio asequible, pero no vamos a ver materiales de mala calidad en su construcción. Las dimensiones de este 3S son 139,3mm de largo, 69,9mm de ancho, y 8,5mm de grosor. También se trata de un móvil bastante ligero, ya que solo pesa 144 gramos. El terminal tiene un cuerpo de aluminio disponible en tres colores (plateado, dorado y gris). Los bordes del dispositivo son redondeados, lo que favorece en cierta medida que se adapte a la mano, aunque en ciertos momentos lo vamos a notar ligeramente resbaladizo.

Por otro lado, debajo de la pantalla vamos a encontrar la botonera táctil. Xiaomi se muestra aquí abierta a que el usuario coloque la botonera a su gusto, ya que en los ajustes de MIUI nos permiten desactivar la botonera y colocar los botones directamente en la pantalla del dispositivo.

En el lateral derecho nos encontramos con los botones físicos, tanto los de volumen como el de encendido y apagado. El lateral izquierdo tan solo dispone de la ranura para las tarjetas. Como viene siendo común en Xiaomi, este dispotivo cuenta con Dual SIM (una ranura para MicroSIM y otra para NanoSIM). Existe la posibilidad de sacrificar uno de los huecos para la SIM y colocar una tarjeta MicroSD.

En la parte superior dispone de un jack de 3.5mm para auriculares y un led de infrarrojos para utilizar el móvil como mando a distancia. Esto último es un detalle mínimo que muchas marcas no añaden ni a sus móviles de gama alta, pero que resulta de una enorme utilidad si eres un desastre como yo que anda todo el día perdiendo los mandos.

En relación al sonido, el altavoz se sitúa en la parte posterior, disposición que no es la más adecuada, pero aquí Xiaomi ha colocado un pequeño escaloncito de aluminio casi imperceptible que evita que el altavoz se obture. El sonido es aceptable y el altavoz alcanza un volumen bastante alto. No puedo ponerle pegas sencillamente porque la competencia en estos segmentos tienen hardware de mucha peor calidad. El usuario que acabe comprando este móvil no será ni mucho menos un entusiasta, por lo que dudo que pueda llegar a quejarse de este apartado. También disponemos de Radio FM, algo olvidado por muchos fabricantes que todavía sobrevive en este Xiaomi.

Por último, el móvil cuenta con un lector de huellas dactilares en la parte posterior del teléfono. Y es una maravilla. No es tan rápido como los que podemos ver en móviles de gama alta, pero sí es cierto que funciona muy bien. La ubicación del sensor es muy adecuada. Aquí hay una batalla entre los fabricantes: los que lo colocan en el frontal y lo suman a la botonera y los que lo colocan detrás. En este caso, y hablando de un móvil de 5 pulgadas, la ubicación es totalmente adecuada, ya que el gesto no es nada forzado y simplemente hay que desplazar ligeramente el dedo índice. El sensor funciona decentemente incluso con los dedos ligeramente mojados de sudor. Parecerá una chorrada, pero y si te sudan las manos como a mí, te habrás dado cuenta de que la gran mayoría de lectores de huellas no funcionan con las manos húmedas. Aquí tengo que darle las gracias a Xiaomi porque un móvil con un precio ridículo tiene mejor respuesta que un Samsung de 700€.

Batería y consumo

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Si digo que la batería de este terminal es sobresaliente, mucho me temo que me estaría quedando muy corto. Si ya nos parecía increíble hace unos años cuando LG montó una batería de 3.000mAh al G2, aquí estamos ante un nuevo paradigma. Xiaomi ha dotado a este pequeñín de nada más y nada menos que 4.100mAh de batería. Y vaya si se nota. El salto de las baterías de 3 amperios a las de 4 es un cambio bastante importante. La batería dura muchísimo, y si no le pegas un buen trote al terminal, te puede durar una sola carga cuatro días perfectamente. No es nada difícil hacer 10 horas de pantalla con este smartphone, cosa que es prácticamente inviable con otros dispositivos, ya sean competidores de este Redmi 3S o directamente de gama alta.

El éxito del consumo en este dispositivo se debe a varios factores, no solo a la densidad de la batería. Disponemos de un procesador que no podemos decir que sea potente, pero sí está muy bien optimimzado. Los núcleos pequeños son los que van a realizar las tareas poco pesadas, y al correr a menor frecuencia, consumen menos. Por otro lado tenemos la pantalla, que al ser HD y no Full HD, obtenemos un consumo mucho más comedido. Y por último, tenemos el software del teléfono. MIUI es ya conocido por estar bien optimizada y consumir muy poca energía. El sistema dispone de un mecanismo para ahorrar energía cerrando procesos en segundo plano muy similar a lo que hace la aplicación Greenify en modo Boost con Xposed.

La batería se recarga a través de un puerto Micro-USB de toda la vida. Aquí no vemos el salto al USB-C, seguramente porque Xiaomi no quiere marear al usuario.

Cámara

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La cámara trasera del Redmi 3S tiene un sensor de 13 megapíxeles y una lente con apertura f/2.0. La calidad de imagen es bastante buena si lo comparamos con los resultados que suelen tener dispositivos de la misma gama de la competencia.

El software de la cámara es muy completo, y aunque se parece descaradamente a iOS, se agradece que ya que un fabricante copia algo, por lo menos copia algo que funciona bien. La interfaz es sencilla, podemos establecer un modo manual que permite tener más control sobre los parámetros y dispone de un buen menú de filtros. No vamos a encontrar opciones de disparar RAW, pero sí un modo HDR. Este modo consigue muy buenos resultados si hay luz en el ambiente, pero si no la hay, las velocidades de obturación que selecciona el software son tan bajas que es casi imposible sacar una fotografía sin trepidar. Otro detalle que hay que comentar de este modo es que el móvil necesita unos 10 segundos para procesar una imagen HDR, por lo que si decidimos disparar en este modo, no seremos ni mucho menos los más rápidos del oeste. Al final de esta entrada podréis ver una galería con imágenes realizadas con el dispositivo sin ninguna modificación externa.

La cámara también es capaz de grabar vídeo a 1080p y 1080p en modo HDR. Aunque la calidad del vídeo es más que correcta, cabe destacar que si estamos grabando por la noche en un entorno en el que haya mucho parpadeo de luces, el asistente de enfoque se volverá ligeramente loco hasta encontrar el punto de enfoque correcto.

En cuanto al selfie, Xiaomi nos ofrece una cámara de 5 megapíxeles f/2.2 que tampoco está nada mal. Los resultados son más que decentes. Algo curioso a comentar es que el software no solo nos detecta el rostro, sino que trata de adivinar nuestro sexo y edad. Es realmente una chorrada, pero cuando acierta es bastante simpático. Esta cámara frontal también es capaz de realizar vídeo resolución 1080p.

Software

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El Redmi 3S corre MIUI 7.5 sobre Android 6.0.1. En este aspecto hay una gran diversidad de opiniones, ya que MIUI es como el Marmite “O lo amas, o lo odias”.

La capa de Xiaomi es bastante intrusiva, un problema que suelen tener muchos fabricantes. No obstante, MIUI funciona bien, cosa que no ocurre por ejemplo con Touchwiz de Samsung.

MIUI tiene buenas ideas, pero el conjunto final no es mejor que Android AOSP, (Android Open Source Project, o como se le conoce normalmente, Android Puro), lo que nos lleva a pensar por qué los fabricantes se dedican a modificar la versión oficial de Google para distribuir algo que es sustancialmente peor. Parte de este desastre en MIUI está en los ajustes. Son largos, poco descriptivos y algunos apartados no están donde deberían estar. Por poner un ejemplo, al iniciar Telegram denegué sin querer el acceso al altavoz. ¡Y estuve 25 minutos buscando dónde activarlo! ¡Acabé reinstalando la aplicación! Por otro lado, tampoco encontré a primera vista el apartado para ver el consumo de la batería. Y es que todas estas cosas (junto al gestor de permisos) se encuentra en una aplicación fuera de ajustes llamada “Seguridad”, algo que ni tiene sentido, ni tiene un nombre descriptivo.miui

Tampoco es demasiado atractivo el desplegable de notificaciones y ajustes rápidos. En AOSP, al desplazar el dedo desde la barra de arriba hacia abajo, desplegamos el panel de notificaciones. Otro gesto igual mostrará el panel de ajustes rápidos al completo. En MIUI no es así, y la solución establecida por Xiaomi es de todo menos cómoda. El primer gesto despliega el panel de notificaciones. Y para acceder a los ajustes rápidos, hay que deslizar el dedo de derecha a izquierda. Esto provocará que entremos a los ajustes rápidos accidentalmente al descartar notificaciones. Por ello, la capa de software te obliga a descartar notificaciones de izquierda a derecha, algo que no es nada lógico para un diestro.

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Por otro lado, y esto ya a modo de anécdota tenemos el botón “Rotación apagada”. Si la desmarcamos, la rotación apagada estará apagada, por lo que al girar el móvil, toda la interfaz se moverá, es decir, que la rotación estará encendida. Si realmente queremos que la rotación apagada esté realmente apagada, entonces tendremos que encender el botón. De ese modo, la rotación apagada estará encendida, que en el mundo de los Xiaomis, significa apagada. ¿A que lo han comprendido ustedes perfectamente? Yo tampoco.

En relación al apartado visual del sistema operativo, es atractivo. MIUI ofrece una capa de colores muy neutros y son bastante acordes al Material Design que tanto le gusta a Google. Sin embargo, si llevas años utilizando Android, cuesta muchísimo adaptarse a un launcher como el de MIUI, sin box de aplicaciones. Por suerte, eso se puede solucionar en cuestión de segundos instalando Google Now Launcher o Nova, a pesar de que el launcher original de MIUI va a seguir corriendo en segundo plano, como también ocurre en Touchwiz.

Para finalizar hablaremos de las actualizaciones que va a tener este terminal por parte de Xiaomi. La actualización de MIUI v8 ya está disponible, por lo que podemos actualizar sin ningún problema, aunque esa versión sigue funcionando sobre Android 6 en este smartphone. Lo que sí que se desconoce es el soporte que va a dar la empresa china a futuras versiones de Android. No obstante, ya está prácticamente confirmado que este Redmi 3S correrá Android Nougat.

Precio y disponibilidad

El precio de este dispositivo va a depender exclusivamente de dónde lo compres. Lo único que debes tener en cuenta a la hora de comprarlo es asegurarte de que compras la versión Internacional, para poder hacer un uso correcto de las bandas 4G europeas.

Más allá de eso, hay que recordar que Xiaomi como tal no va a ofrecernos garantía en Europa, por lo que el servicio posventa va a depender totalmente del establecimiento en el que lo compremos.

Si buscamos lo sencillo, una buena opción es comprarlo en distribuidores como tuxiaomi.es. Y ojo, no me ha pagado nadie, pero yo lo he adquirido ahí. El precio es bastante más caro que comprarlo a China o Hong Kong, como explicaré más adelante, pero nos ofrecen Servicio Técnico en España, y una ROM completamente en Español , además de realizar el envío en 24 horas. El modelo de 2GB de RAM y 16GB de almacenamiento cuesta 169€ y la versión de 3/32GB 199€.

Si queremos complicarnos la vida y no nos importan las garantías, Geekbuying puede ser una buena opción. La versión Internacional de 16/2GB se encuentra alrededor de los 107€ y la de 32/3GB en una media de 140€. Ambos enviados desde Hong Kong. Si en la misma web seleccionamos que nos lo envíen desde España, el precio sube a 136€ para el primer modelo y 150€ para el segundo. Cabe destacar que en cualquiera de los dos casos el teléfono podría no disponer de una ROM en Español y tendría que ser el usuario el que deba cambiar el sistema operativo. No es una operación difícil, pero no es una tarea para todos los públicos.

Finalizando con el análisis el Xiaomi Redmi 3S es un buen terminal de gama media, con una autonomía nunca vista y con unos acabados que nos hacen olvidar que estamos utilizando un móvil de precio asequible. Su precio es un punto fuerte, aunque si lo compramos en distribuidores españoles, el precio sube demasiado y en esa línea ya encontramos otros terminales, como el Moto G4. No obstante, no he querido hacer mucha comparación entre este último y el Redmi 3S porque considero que este último Moto G ha cambiado de segmento. Ya no utilizan pantallas de 5 pulgadas, ni procesadores de Qualcomm 4xx (sino 6xx), ni tienen el precio que tenían antes. Para terminar, y ya como bonus, lo que menos me ha gustado del móvil es la pegatina que Xiaomi coloca detrás con el número de serie del teléfono. Es complicada de quitar y deja residuo, dejándote el dispositivo hecho un completo desastre. Deberían estudiar el uso de otro material, ya que llevan ya un par de años colocando estas pegatinas horrorosas.

Os dejo con una pequeña galería de fotos realizadas con el teléfono.

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