Tras el post que escribí ayer describiendo las características de Switch, la nueva consola de Nintendo, hoy me dispongo a opinar sobre ella. Una consola que no está teniendo buenas críticas entre el público no fanboy y que recuerda demasiado a Wii U, uno de los mayores errores de la firma nipona. Permítanme adelantarles que si padecen de hipertensión, si tienen un marcapasos o si consideran a Nintendo como su religión, no sigan leyendo más abajo, o por lo menos, prepárense una buena taza de valeriana.

Hay que reconocer que Nintendo lo lleva bastante mal desde el pelotazo de Wii. Fueron inteligentes, se adelantaron a la competencia y lanzaron una consola casual. Si bien es cierto que la Wii no era para nada potente, tenía el perdón de los jugadores. En primer lugar porque salió antes que PS3, que junto a la 360 marcarían el estándar de gráficos de su generación. En segundo lugar porque el concepto de Wii era radicalmente diferente a lo que el mundo entendía por videojuego. Sin embargo, recuerdo haber visto entrevistas tras las presentaciones de Xbox360 y PS3 en las que muchos profesionales del mundillo decían que tarde o temprano, muchos jugadores iban a comprar una de estas dos últimas como complemento a la Nintedo Wii. Recuerdo que pequé de incredulidad, y… como mucha gente que conozco, un par de años más tarde tenía mi PS3 en casa. A Nintendo le fue bien, y podría decir que ambas consolas tuvieron distintos mercados. Desgraciadamente, decidieron repetir la jugada con Wii U. Y eso no salió para nada bien.

Wii U, analizando el fracaso
7 de junio de 2011. Se mascaba la tragedia.

7 de junio de 2011. Se mascaba la tragedia.

Y no, no me equivocaba. Ya el día de su presentación definí a la Wii U como una Wii pegada a un iPad soviético. Hay quién basa su fracaso en el naming. Que llamarla Wii U en lugar de Wii 2 confunde al personal de padres primerizos que no tienen ni idea de videjuegos. Y mucho más si lo vendes como un iPad para que papá pueda ver el fúrgol sin que el niño esté ocupando la tele con el coñazo del Super Mario. Y sí, puedo estar de acuerdo en que eso es gran parte del fracaso de Wii U, pero no todo. La Wii U se labró su fracaso desde el primer día. Lanzada antes de que finalizara la generación anterior de consolas (la de la competencia), Nintendo presentaba un cacharro que ni era sustancialmente más potente que el anterior, ni apuntaba a su público de toda la vida. ¿El nuevo target de Nintendo? Los bebés. Y tristemente ni siquiera lo alcanzaron.

Mirad esto, por favor. Había que estar muy perdido para no darse cuenta en el minuto 1 que esto iba a ser un fracaso.

Más allá del naming, el hardware de Wii U fue una auténtica broma. ¿Pretendían seguir con el público casual? ¿Por qué no apuntar más alto? ¿Por qué la meta de Nintendo fue que la Wii U fuera la segunda consola de tu casa? ¿Por qué no la primera? Es como si fueras a un examen de una asignatura a la que le has echado muchas horas estudiando y contestaras solo a la mitad de las preguntas porque te conformas con el cinco.

Una consola condenada desde el primer día por no tener third parties. Bueno, miento. Tuvo. Durante los primeros 12 meses. Thrid Parties que salieron para Wii U 6 meses después que para la competencia. Nintendo presionó a unos desarrolladores que no querían trabajar para una consola corta de potencia desde el primer día. ¿Por qué iba EA a crear versiones del FIFA para Wii U, una consola a la que le falta potencia y con la que va a vender dos copias? ¿Por qué Nintendo presionó a las firmas con las que había firmado el contrato para realizar juegos para ellos en lugar de hacer un hardware potente y que sean directamente ellos los que vean a la consola como una herramienta para vender juegos? Y ya volviendo a la propia Nintendo. ¿Qué juego de Wii U merece la pena más allá del MarioKart 8? ¿Por qué no sacaron un Pokémon? ¿No es eso un vendeconsolas?

Habrá que contrastar esta imagen con la realidad cuando la consola ya tenga 18 meses de vida.

Habrá que contrastar esta imagen con la realidad cuando la consola ya tenga 18 meses de vida.

Nintendo Switch, repitiendo los errores del pasado

Pues bien, si hace 5 años definí a la U como una Wii con un iPad soviético, a la Switch la defino como “Una Wii U2 con un iPad soviético mejorado”. Desconozco en qué cabeza cabe la idea de fusionar tus dos consolas en una sola. Sencillamente porque dudo que exista una forma de hacerlo sin hacer un destrozo a un lado o a otro. Nintendo Switch no es una consola sobremesa. Un cubo al que le enchufas un iPad con un NVidia Tegra no es ni será jamás una sobremesa. Ni tiene la potencia de una sobremesa, ni puede competir con las sobremesa de verdad. Es más, un Tegra es caro, es muy caro. Un Tegra es casi tan caro como el chip que monta la PS4, con la diferencia de que el custom AMD Jaguar de esta última es casi 3 veces más potente. Por mucho que diga Nintendo que tiene a un mogollón de terceros trabajando para ellos… ¿Cuánto van a durar a su lado?

Por el otro lado, Nintendo Switch es mucho menos una consola portátil. Pero por favor, ¡Si la gente me llama loco porque llevo en el bolsillo un Galaxy Note 4! ¡Cómo me voy a creer que en este mundo alguien va a ir en el metro con una puñetera tabla de la ley a cuestas! Más allá del tamaño, que me puede llegar a parecer correcto, el dispositivo es bastante ancho, cosa que estaría bien justificada si la tablet tuviera una buena autonomía, pero lamentablemente no la tiene. De 2 a 3 horas jugando al Zelda no es ni mucho menos una autonomía decente para una portátil. Es por ello que creo que Nintendo Switch es una “consola portátil” que no vas a sacar de casa.

Pero ojo, que Nintendo se sabe todos los trucos de la vida, y ya nos mostraron en octubre una imagen impresionante de un powerpoint que ha montado Reggie con todas las Third Parties que va a tener la Switch (la tenéis un poco más arriba). Imagen que lleva curiosamente unas cinco incorporaciones más que la respectiva imagen que mostraron en su momento con la Wii U. La lista de títulos que mostraron ayer tenía incorporaciones, pero se dejaron ellos mismos en evidencia cuando la imagen que mostraron con los futuros juegos tenían los títulos en japonés. Definitivamente, Nintendo fabrica cosas que sólo pueden funcionar en japón. Europa y Estados Unidos parece que lo consideran un público residual.

Es muy inteligente por parte de Nintendo hacer un streaming a nivel mundial y poner el texto en japonés.

Volviendo a  las Third Parties, el error de Nintendo vuelve a ser el mismo. Se bajarán del tren cuando, de nuevo (y me atrevo a decir que dentro de 4 años se podrá leer el párrafo de arriba sustituyendo Wii U por Switch) los desarrolladores aprecien que no les sale rentable crear una versión reducida y especial de sus videojuegos para
que corra en el tabletomando Transformer de Nintendo. De nuevo, Nintendo se conforma con poco, y tratan de innovar con un aparato que se pasa de frenada si hablamos de consola portátil y se queda muy muy corta si hablamos de sobremesa. Una consola de sobremesa no puede tener 32GB de almacenamiento flash. Tampoco suena normal que la expansión de almacenamiento se realice con tarjetas microSD. Sorprende también ese salto brutal de Nintendo 3DS a Switch, una consola que lleva prácticamente desde el segundo año obsoleta y que se han resistido a jubilarla a pesar de que no da para más (no hay nada más que ver el IronFall, programado enteramente en Ensamblador o el último Pokémon, que necesita de un zoom completamente mareante porque la consola no da para más. De la limitacion de 4GB por juego debido al formato FAT32 mejor lo dejamos para otro día).

Nintendo se podría haber conformado únicamente con el mercado de portátiles. Ese que le funciona. No es ninguna locura hacer una portátil medio decente con los procesadores de ahora (la 3DS tiene un ARM11 que corre a 266MHz). Sin embargo, la jugada es fusionar ambos mercados. “Si las portátiles me funcionan y las sobremesa no, hago la del Doctor Mengele y ZAS, pelotazo en ventas”. Y lo cierto es que esa maniobra se parece más al truco de la cucharilla con el yogur que usan las madres para que el bebé se coma la papilla que a un razonamiento lógico para vender consolas. La Switch parece estar acabada y su vida no acaba de comenzar. Ni jugadores casual ni segunda consola sobremesa del hogar. La Switch es la evolución natural de un fracaso llamado Wii U en el que la compañía no ha aprendido absolutamente nada. Nadie te va a diseñar una versión adaptada de su juego de sobremesa a tu iPad sin potencia que pretende ser una sobremesa. Nadie piensa ir por la calle con un mueble a cuestas, por lo menos, aquí en Europa. Por mucho que cuatro fanboys en Twitter digan que mola y ya hayan agotado las reservas en Game.

Que el refrito del Mario Kart 8 no esté disponible el día del lanzamiento demuestra que Nintendo va a su ritmo. Como si no estuviese el juego hecho ya…

Otro error sistemático de Nintendo es lanzar al mercado una consola sin juegos. ¿No sabían ellos que iban a sacar la consola en marzo? Entonces… ¿Por qué sacan el día del lanzamiento sólo 5 juegos de los cuales como mucho puede interesarme el Zelda? Obviando el hardware ridículo de Switch, podría llegar a ser todo un éxito si el día del lanzamiento tuviéramos la posibilidad de comprar un Zelda, un Mario, un MarioKart, un Pokémon, un Smash Bros… sería incluso recomendable retrasar el lanzamiento de una consola antes que lanzarla al mercado sin juegos. Sorprende que no cuiden ni al público de Wii U. Si antes he comentado que no existía un juego de Wii U que mereciera la pena más allá de MarioKart 8, parece insultante que Nintendo publique de nuevo el mismo juego para Switch. Antes he comentado que Switch era el truco de las madres con la cuchara de yogur. Con MarioKart utilizan otra técnica de madre, la de “si no quieres las lentejas, las tienes pa cenar, y si no te las cenas, las tienes mañana pa comer”.

Algo que me sorprende y que no acabo de entender es el fanatismo que tiene la propia Nintendo con sus éxitos del pasado. Lanzan un online de pago y te dicen que como extra, te darán cada mes juegos de NES y SNES. También lanzaron hace unos meses la NES Mini. También estamos hartos de ver adaptaciones de circuitos de NES en los MarioKart y una e-Shop de 3DS plagada de juegos de estas dos consolas abuelas. Nintendo trata de vivir de la nostalgia, olvidando que el público que vivió esas consolas se hace mayor. A mí NES y SNES no me dicen nada, y tengo 23 años. Si no significan nada para mí (salieron antes de que yo naciera), mucho menos van a significar esos juegos para gente más joven que yo. A lo que me refiero con esto es que siguen tratando de convencer al púbico con material que está ya más que mascado en lugar de innovar, olvidando además que hay un maravilloso público por descubrir que le tiene una fobia terrible a lo viejuno.

¿Qué podría haber hecho Nintendo en lugar de la Switch?
Una consola de sobremesa como todas las demás

La solución, en mi opinión, es bastante más sencilla (no todo va a ser despotricar). Nintendo, como toda empresa japonesa, es jodidamente cabezota a la hora de razonar. Ellos consideran que tienen su público y de ahí no salen. Y como si de un problema de probabilidad se tratara, yo creo que Nintendo tiene un maravilloso mundo por descubrir: su no público. Diseñar cada cierto tiempo una consola sin potencia a precio de consola de persona mayor no tiene sentido. Y ellos te dirán que sus clientes disfrutan con el Mario con octógonos calidad render Commodore 64 y de ahi no salen. Bien. Perfecto. Pero al que le gusta el Mario también le gusta el FIFA, y el GTA, y el Call of Duty y cualquier franquicia conocida que saca una serie de juegos al año. Esas ventas se las llevan indudablemente Sony y Microsoft, ya que los desarrolladores no van a hacer mucho por la labor de adaptar su trabajo a tu invento. Y mi pregunta es: ¿Por qué les da miedo competir con Sony y Microsoft? ¿Tan difícil es esperar a un cambio de generación de estas dos últimas y tener un hardware con la misma potencia para hacerles frente? Y sacar el mismo día del lanzamiento los Marios, los Pokémon y lo que haga falta para vender consolas? Realmente… ¿Tan difícil es?

Comprar Nintendo Switch con la intención de jugar a una consola de sobremesa es una maniobra absurda. Nintendo lleva desde Wii no queriendo competir en gráficos. Y sólo se perjudican a ellos mismos. Ahora que Switch es más cara que una PS4, no sé qué milonga nos van a contar para que cuele el cacharrito.

Una empresa de software

Más allá de todo esto, Nintendo tiene mucho que aprender de una empresa que hace unos años se estaba quedando viejuna y un señor muy inteligente cambió su rumbo drásticamene: Microsoft. Tras la salida de Steve Ballmer, Satya Nadella, dejó claro que Microsoft era una empresa de servicios. Se deshicieron de todos sus fallidos intentos de fabricar hardware para dedicarse únicamente al software. ¿Por qué cuento esto? ¿Qué tiene que aprender Nintendo de esta gente? Muy sencillo. ¿Todavía no se han dado cuenta que en un mundo en crisis, nadie quiere comprar una consola portátil? ¿Se habrán dado cuenta ya que todo el mundo lleva en el bolsillo un inventito llamado “smartphone” (no sé si les sonará, es nuevo), que tiene todos los requisitos para correr videojuegos? Nintendo vende hardware porque hace 30 años nadie tenía ordenadores en casa. Y para jugar a un videojuego, pues había que comprar la consola. Ahora a la gente le sobra el hardware.

Comprar Nintendo Switch con la intención de jugar a una consola portátil es otra maniobra absurda. Si ya tengo en casa un móvil potente y una tablet… ¿Para qué iba a querer yo comprar otra tablet? ¿Por qué Nintendo se empeña en seguir vendiendo hardware? Ya no es necesario, todos tenemos un pedazo de Qualcomm Snapdragon en el bolsillo que movemos a todas partes. La obsesivocompulsividad de Nintendo les lleva de nuevo a otro error. Querer vender hardware para poder controlarlo les ciega a la hora de ver que las empresas que están triunfando en 2017 son aquellas que han hallado una solución diferente a un mercado de toda la vida (Netflix, Amazon, Spotify, Steam…). Un análisis DAFO de lo más sencillo daría como resultado que Nintendo tiene una Oportunidad, un enorme planeta lleno de gente que tiene hardware para poder correr sus juegos. ¿Por qué no aprovecharlo? ¿Por qué no crear una plataforma para iOS y Android, super controlada, y publicar sus juegos ahí? Aunque requiera de conexión permanente a Internet para evitar la piratería.

En resumen, Switch es una apuesta arriesgada para una empresa que necesita de todo menos riesgo. Una consola que si acaba triunfando, lo hará por tener muy buenos juegos desarrollados por Nintendo, no porque sea una consola innovadora. Nintendo vuelve a dar tiros al aire, lanzando un concepto que a priori, parece que sólo podría funcionar en Japón. Olvidan que hay más mundo más allá del país del Sol naciente. Sólo el tiempo y el catálogo decidirán el futuro de Switch, pero a mes y medio de su lanzamiento podríamos decir que sus errores siguen la estela de Wii U. Tampoco sabemos si Nintendo se guarda algún as sobre la manga o si tiene ideas interesantes una vez que la consola salga al mercado. Poco más tengo que decir. Ojalá sea un exitazo.

 

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